Por Ronnie Cummins, Director de OCA, publicada en Common Dreams, Traducida por Ana María Quispe, de Vía Orgánica
Querido John,
Gracias por tu carta de fecha 26 de agosto, firmada por uno de tus abogados, amenazando con demandar a la Asociación de Consumidores Orgánicos (OCA), con el absurdo alegato que una petición que hemos estado circulando viola sus “derechos de propiedad intelectual”. Teniendo en cuenta la mala publicidad que has recibido últimamente por admitir que las tiendas de Whole Foods Market (WFM) son proveedores de “comida chatarra”; que WFM necesita vender mucho más productos orgánicos certificados (en lugar de artículos convencionales disfrazados de “naturales”), que los productos de la marca privada de WFM etiquetada como
“365” necesitan ser estudiados a fondo por la contaminación transgénica; que no crees que todos los estadounidenses merecen tener acceso a seguro de salud subsidiada por el gobierno, o que necesitan de sindicatos, tal vez quieras reconsiderar enjuiciar a la más grande y vigilante organización de consumidores de los Estados Unidos.
Un número de nuestros miembros, al igual que periodistas, me han preguntado recientemente por qué OCA no se ha unido a la convocatoria de boicotear Whole Foods Market, ya que ciertamente hemos llamado al boicot de otras cadenas de venta al por menor (Wal-Mart) y falsas marcas de productos lácteos orgánicos, tales como Horizon y Aurora (cuya leche barata industrial se vende bajo una marca privada a Wal-Mart, Costco, Target, Safeway, y otros).
OCA aún no ha llamado a un boicot de WFM pues es nuestra experiencia durante la última década que siempre responderás a la presión de los consumidores orgánicos, si muchos de nosotros levantamos nuestra voz lo suficientemente fuerte como para empañar la imagen de tu marca y amenazar tus bases. Obviamente, esta no ha sido nuestra experiencia con otros boicots de OCA, como con Monsanto o Wal-Mart.
Cuando en 1998 OCA se unió a Greenpeace y a otros para demandar que WFM elimine los productos contaminados con organismos genéticamente modificados (OGMs) de sus tiendas, WFM manifestó públicamente su oposición a los OGMs y prometió que su marca “365″ estaría libre de OGMs. A raíz de esta declaración, WFM ofreció apoyo financiero a la Campaña para Etiquetar los Alimentos Genéticamente Modificados, una coalición en la que OCA era un destacado miembro. A principios de 1998, OCA y WFM generaron cientos de miles de firmas en una campaña exitosa exigiendo que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA siglas en Ingles) mantenga la prohibición de los OGMs, de las aguas negras, e irradiación en la producción de alimentos orgánicos.
En el 2006, cuando OCA llamo al boicot de la leche de la fabrica Aurora, falsamente etiquetada como orgánica, WFM discretamente dejo de comprar de Aurora. Del mismo modo cuando el Instituto Cornucopia y OCA mostraron que la marca de leche Horizon de Dean Food provenía significativamente de operaciones de animales en confinamiento intensivo, les permitiste a tus gerentes regionales eliminar los productos Horizon o significativamente reducir su espacio en los estantes. Y la mayoría de ellos lo hizo.
En el 2008 OCA expuso el hecho de que una serie de productos para el cuidado personal de WFM, así como 48 de los 100 productos de cuidado personal vendidos como “orgánicos” o “naturales” en sus almacenes, estaban contaminados con el agente carcinógeno peligroso 1,4 dioxanos. Después OCA, la compañía Dr. Bronner’s Magic Soap, y el Estado de California expusieron a marcas de WFM y otros llamados orgánicos, tales como las Jason, Nature´s Gate, y Kiss My Face, y tomaron acción legal. WFM entonces se comprometió a reformular todos sus productos de cuidado personal bajo su marca.
Más tarde, en 2008, OCA, junto con La Unión de Trabajadores del Campo y Los Sindicalistas, lanzaron una campaña de peticiones nacionales y piquetearon frente a los supermercados WFM en 35 estados, presionando a WFM pedirle a su principal proveedor de carne natural, Beef Northwest (“La Carne Natural del país”) a reconocer el hecho de que el 80% de sus trabajadores, la mayoría inmigrantes se habían suscrito al sindicato de la Unión de Trabajadores del Campo. Después de dos meses de campaña, WFM, junto con Bon Appetit y Puget Comunidad Coop, presionaron a Beef Northwest a reconocer el sindicato.
Así que aquí estamos en el 2009. La gran diferencia en la comunidad orgánica hoy es nuestra creciente comprensión de que los orgánicos y el Comercio Justo no son opciones de estilo de vida o de salud o aún cuestiones elementales de derechos humanos o de justicia, sino más bien materia de supervivencia literalmente hablando. Como nación, y comunidad global, o nos movemos rápidamente lejos de los alimentos “convencionales” (y a veces llamados naturales) provenientes de sistemas agrícolas de cultivo intensivo en químicos y energía, bajos en nutrientes y altos en contaminantes, o de lo contrario nos dirigimos directamente hacia el desastre. O avanzamos con rapidez para que la producción orgánica sea la norma, o nos destruiremos nosotros mismos en lo que sólo puede ser descrito en términos de crisis de salud pública, energía, y climática. O practicamos lo que predicamos y cambiamos nuestro trato al consumidor, a las leyes y a las prácticas de negocios, o nos iremos al precipicio, arrastrando a nuestros hijos y a las generaciones futuras. O nos alejamos de las nociones absurdas del globalizado libre comercio, de las guerras por petróleo y recursos y de la codicia empresarial no regulada o nos condenaremos todos.
La alimentación y agricultura orgánica es la única manera de reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles, de cortar con la contaminación que contribuye a los cambios de clima, de secuestrar el carbono en el suelo, de producir cultivos adecuados en virtud de las impredecibles condiciones climáticas, de preservar a los pequeños agricultores, y de mejorar la salud pública. Ya no podemos tolerar modelos de negocio de los líderes del mercado al por menor, como WFM, o de su proveedor mayorista más importante, United Natural Foods (UNFI) cuyas ventas de alimentos son 2/3 convencionales (encubiertos como “naturales”) y apenas 1/3 certificados orgánicos. No hay tal cosa como un fertilizante químico “natural”, ni un pesticida tóxico “natural” como el Roundup de Monsanto o Atrazina de Syngenta, ni ingredientes petroquímicos cancerígenos en los productos de cuidado personal o de limpieza, ni organismos genéticamente modificados “naturales”. El hacer pasar productos convencionales como naturales o casi orgánicos, constituyen un desastre moral.
Comercio justo y justicia económica (incluyendo justicia en el cuidado de la salud), como parte de una economía global verde y orgánica, son las únicas maneras en que vamos a reducir la pobreza y los conflictos. Whole Foods Market y United Natural Foods presumen de cómo sus trabajadores son parte de su familia y lo bien que los tratan (algunos nos dicen lo contrario). Pero nuestra pregunta en este Día del Trabajo 2009 es y ¿que de los trabajadores de la cadena de productos convencionales falsamente llamados “naturales”? ¿Y qué de los miles de los trabajadores agrícolas no sindicalizados y explotados de California, Texas, Florida, México, y Asia, que les suministran la mayor parte de sus vegetales y frutas? ¿Y qué de los inmigrantes y trabajadores de criaderos y mataderos de Iowa, Kansas, y Nebraska? ¿Y qué de los camioneros, trabajadores de procesadoras de alimentos, y el personal de almacenes de alimentos de todo el país? ¿No somos acaso todos una sola familia?
No estamos pidiendo a Whole Foods Market y a sus proveedores algo diferente de lo que demandamos de nosotros mismos, – practiquemos los que predicamos, démosle prioridad a los alimentos y productos orgánicos, practiquemos comercio justo y justicia social, y despertemos al hecho de que las prácticas usuales de negocio son una receta al desastre. Es hora de una revolución orgánica y de comercio justo antes de que sea demasiado tarde.
Para ahorrarles a tus abogados el problema de faxear o de enviarte esta petición por correo electrónico, esto es lo que OCA está pidiendo a Whole Foods y a su principal proveedor UNFI. Sabemos que no nos vas a escuchar hasta que una masa significativa de consumidores de productos orgánicos, agricultores y trabajadores levantemos nuestra voz juntos, amenazando tus bases. He aquí la línea de fondo moral, ética, de salud, justicia y sustentabilidad de OCA.
1) Queremos que WFM (y su proveedor mayorista principal UNFI) se comprometa públicamente a duplicar sus ventas totales de productos orgánicos de 1/3 a 2/3 en tres años. Esto aumentará las ganancias de los orgánicos en EE.UU en aproximadamente tres millones de dólares anuales, o el 15%, que nos lleve más cerca del “punto clave” en que lo orgánico se convierta en la norma y no sólo en la alternativa. Parte de este compromiso debe ser la promesa de presionar a los proveedores de los productos llamados “naturales” a firmar un contrato con un certificador acreditado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA siglas en Ingles) para hacer la transición a la producción orgánica. WFM y UNFI deben formar un consejo asesor independiente de los productores orgánicos y proveedores, que sea representativa, tanto en términos de geografía y a escala (pequeñas y grandes), para hacer las propuestas a WFM y UNFI para a su vez alcanzar este objetivo.
2) Queremos que WFM obtenga un compromiso público de su principal proveedor UNFI, para que los miembros de la Asociación Cooperativa Nacional de Vendedores de Alimentos – quienes están haciendo un mejor trabajo de promoción y venta de productos orgánicos – reciban los mismos descuentos preferenciales que WFM está recibiendo. De lo contrario UNFI estaría subsidiando las ventas de los productos convencionales (etiquetados como “naturales”) de WFM en vez dar un “trato justo” a las pequeñas, medianas tiendas y cooperativas que están trabajando diligentemente para vender auténticos productos orgánicos.
(3) Queremos que WFM y UNFI reconozcan públicamente que los principios y prácticas de Comercio Justo necesitan ser implementadas como parte de la cadena alimenticia de los Estados Unidos, Norteamérica y global para los alimentos orgánico-naturales, no sólo para la minoría de los productos elaborados en el extranjero y certificados como de comercio justo. Y por supuesto, el apoyo interno al comercio justo significa que WFM y UNFI deben dejar de oponerse a la Ley de Libertad del Empleado y de la reforma de salud, y reconozcan los derechos de los trabajadores, especialmente aquellos empleados por las grandes corporaciones, para que se organicen libremente en sindicatos para la negociación colectiva. Hacemos un llamado a WFM y a UNFI para asumir el liderazgo en esta área y asegurar al público que serán neutrales, y que no interferirán, en el caso en que sus empleados se organicen en sindicatos.
Venceremos
Ronnie Cummins
Co-fundador y Director
Asociación de Consumidores Orgánicos

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Muy interesante esa carta ,entonces WFM es un fraude juega con la salud del consumidor?